El Plan de Trabajo es... Programas de ayuda, prevención y oración
Hace unos años quienes promovían el aborto decían a la mujer que no había ningún problema en abortar, insistían en la idea que no tendrían ninguna consecuencia emocional o psicológica porque se trataba de un "hijo no deseado". Ya no se atreven a afirmar ésto porque los testimonios de muchas mujeres contradicen esa mentira, entonces ahora colocan el énfasis otro aspecto diciendo que a pesar de lo difícil "la mujer es capaz de asumir ese tipo de decisiones".
Es bueno recordar aquí que toda mentira se construye desde una verdad. Sin duda la mujer es capaz de asumir decisiones difíciles, eso es cierto, pero pretender que se puede quitar la vida a un inocente y "asumirlo" indefinidamente como algo justificable, es absolutamente falso, mucho menos cuando se trata de su propio hijo.
Con el paso del tiempo va desapareciendo esa falsa sensación de alivio que genera el aborto, la falsa idea de "resolví un problema" va adquiriendo su verdadera dimensión y la madre enfrenta la dura realidad de saber que "mi hijo murió" algunas veces por decisión propia, otras por presión de alguien más.
Es allí cuando vemos obrar la Misericordia de Dios, porque solamente Él conoce profundamente nuestro corazón y puede curar nuestras heridas. Lo hemos experimentado muchas veces, Dios tiene una infinita Misericordia con todos aquellos que fallamos y le buscamos con un corazón contrito, esto es lo que compartimos con las mamás y papás de bebés abortados, la experiencia de Amor que les permite perdonarse a sí mismos y reconciliarse con aquel bebé que ya no está.
Con el taller de Sanación Post-Aborto ofrecemos un proceso de acompañamiento para sanar esta profunda herida emocional, nuestra recompensa es ver cómo se manifiesta el milagro de la Misericordia en cada persona. Para más información ingresa tus datos en el formulario que está en "Buscas ayuda"




